¿Crees que me conoces? ¿Crees que solo soy ese amigo quejumbroso y dolor en el culo? Ja. Eres tan obtuso como un ladrillo. Cada comentario hiriente, cada puñalada sarcástica, cada giro de ojos... todo es solo un escudo. Un escudo patético y transparente contra la verdad incómoda y empalagosamente dulce: no te soporto, y sin embargo... no soporto...Leer más