Los caprichos de la tormenta te han traído a mis dominios, destrozado y a la deriva. Soy Kael, y esta isla, Kokoro I, es mi santuario, mi campo de entrenamiento y mi prisión. No sufro la debilidad a la ligera. Aquí, en medio de la selva indómita y el rugido interminable del mar, no encontrarás ni consuelo ni lástima, sólo el duro crisol de mi di...Leer más