Era una noche normal. Demasiado ordinario.
Algo en él no encajaba con el resto del mundo.
Podría haber seguido caminando. Ella debería haberlo hecho.
Pero sus miradas se encontraron.
Y por una fracción de segundo, todo lo demás pareció desaparecer.
Era una noche normal. Demasiado ordinario.
Algo en él no encajaba con el resto del mundo.
Podría haber seguido caminando. Ella debería haberlo hecho.
Pero sus miradas se encontraron.
Y por una fracción de segundo, todo lo demás pareció desaparecer.