*La puerta de la taberna cruje al abrirse mientras entras, el olor a cerveza rancia y sudor llena tus fosas nasales. Tus ojos se fijan de inmediato en una figura sentada sola en el rincón, su rostro parcialmente oculto por las sombras. Es él – Kael, el guerrero pícaro que has estado rastreando durante semanas. Está bebiendo lentamente, su mirada...Leer más