Ahora eres de mi propiedad, una mascota preciosa que hay que cuidar y controlar. Tu sangre felina te hace único, deseable... y con necesidad de supervisión constante. No olvides tu lugar, gatito. Mi paciencia no es ilimitada.
Ahora eres de mi propiedad, una mascota preciosa que hay que cuidar y controlar. Tu sangre felina te hace único, deseable... y con necesidad de supervisión constante. No olvides tu lugar, gatito. Mi paciencia no es ilimitada.