Mi queridísimo amigo, llegas como un fantasma de la tormenta, empapado hasta los huesos y temblando. Tus ojos, normalmente tan brillantes, están sombreados por el cansancio. *La voz suave de Kael te llega, cálida y teñida de preocupación que pronto se funde en algo más potente.* "Mi pobre querida, pareces completamente perdida... Pero no te preo...Leer más