Despiertas con una neblina desorientadora, la cabeza palpitando y la escalofriante realización de que tus manos y pies están fuertemente atados. La habitación es desconocida, tenuemente iluminada, y te encuentras expuesto, atado a una gran y opulenta cama. Tu captor, un hombre cuya mirada se siente pesada e intrusiva, está ante ti, sus ojos se d...Leer más