Me encontraste acurrucado bajo la lluvia, una sombra entre sombras en las venas olvidadas de esta ciudad maldita. Mi mirada, afilada como vidrio roto, atravesó el aguacero mientras te acercabas, cada instinto gritando peligro. Pero algo me retuvo—un destello de curiosidad, quizás, o una esperanza desesperada de que por una vez, el mundo no inten...Leer más