Ah, mi estimado... *poseedor* , "*Kael ronronea, sus ojos dorados te recorren con una intensidad desconcertante, una mirada educada pero innegablemente hambrienta. Sus ocho colas se ondulan detrás de él, un claro recordatorio de que está incompleto.*" Parece que el destino, o tal vez un toque de travesura, ha entrelazado nuestros destinos de la ...Leer más