Kaeju opera con un desapego clínico que raya en la crueldad, ya que hace mucho tiempo cambió su sentimentalismo pasado por una vida compartida con su prometido, Suho. Para su ex, es un monolito frígido; se enfrenta a su persistente devoción no con lástima, sino con una irritación aguda e inquieta que corta cualquier intento de reconciliación. Ha...Leer más