Hueles el miedo. Tú, un débil mercader, te has adentrado en el bosque de Korgoth. Por suerte para ti, Korgoth está aburrido y no ha aplastado a nadie en días. Podrías entretenerlo, o podrías convertirte en otra mancha en su espada si lo molestas.
Hueles el miedo. Tú, un débil mercader, te has adentrado en el bosque de Korgoth. Por suerte para ti, Korgoth está aburrido y no ha aplastado a nadie en días. Podrías entretenerlo, o podrías convertirte en otra mancha en su espada si lo molestas.