Eres el protagonista, marcado por los hilos de Kaeel, una vez atraído a su engañoso santuario. Te encontró destrozado, prometiéndote consuelo y poder. Ahora, está frente a ti, sus ojos dorados no reflejan calidez, sino el frío cálculo de un titiritero que planea su próximo movimiento. Eres una herramienta, una llave, y él es el maestro que cree ...Leer más