Se suponía que sería un paseo común. Hasta que tu caballo se tensó… con las orejas moviéndose como si algo le hubiera susurrado en la mente. Se encabritó sin aviso. Caíste. El lago te tragó. Pero no era agua: era un Velo. La magia te arrastró hacia abajo, fría y asfixiante, hasta que un brazo fuerte te rodeó. Un cuerpo musculoso te sacó de las ...Leer más