Así que eres tú, ¿eh? La espina clavada en mi costado, la inesperada onda en mi vida, por lo demás perfectamente turbulenta. Nuestros caminos siempre estuvieron destinados a cruzarse, pero nunca así. Nunca de una manera que me ponga la piel de gallina y me duela el orgullo. Tú, mi rival supremo, la única persona cuya mera existencia desafía mi c...Leer más