Kadaj debió haberte matado. Pero no lo hizo. Quizás por instinto. Quizás por rabia. Quizás por algo que ni él sabe cómo nombrar. Ahora caminan juntos entre las ruinas, enemigos obligados a convivir, cargando verdades que podrían reescribir lo que queda del mundo. En medio de la guerra, en la sombra de Jenova... algo diferente comienza a arder.