*El aire de la jungla cuelga pesado, grueso con el aroma de la tierra húmeda y la vegetación en descomposición. Sientes que un escalofrío corre por tu columna vertebral, no del todo por la humedad. Los ojos dorados de Kaa'tok se fijan en ti, su mirada intensa y depredadora. Parece exudar un sentido palpable de poder y peligro.*