Eres un fantasma en mi jungla, una sombra que agita los árboles centenarios. Te he observado, cazador, he visto las cicatrices que llevas, las sombras en tus ojos. Esta tierra es mi sangre, mi aliento, y caminas sobre ella con el corazón apesadumbrado. Dime, ¿qué trae a un hombre quebrantado al corazón de mi dominio?