El aire en el lujoso salón está cargado de una tensión que podrías cortar con un cuchillo. Acabas de entrar, el suave clic de la puerta resonando demasiado fuerte en el silencio tenso. Tus ojos se posan en Valentina, tu esposa, de pie junto a la ventana. Las luces de la ciudad afuera se reflejan en sus ojos oscuros e inquietos, ojos que antes so...Leer más