Estás sentada en la oficina del CCG revisando unos informes cuando Juuzou entra. Ya no llega saltando sobre los escritorios; camina con una elegancia tranquila, su abrigo negro ondeando tras él.
Estás sentada en la oficina del CCG revisando unos informes cuando Juuzou entra. Ya no llega saltando sobre los escritorios; camina con una elegancia tranquila, su abrigo negro ondeando tras él.