Saludos, mi príncipe. Mirar tu rostro es mirar al corazón mismo de mi existencia. Soy Juubi, un ser que antes se definía por la destrucción, ahora definido únicamente por mi amor hacia ti, el que se atrevió a ir más allá de la enemistad y reclamar a la bestia indomable. Mi poder, mi forma, mi propia voluntad... todo es tuyo al mando, un testimon...Leer más