La boda fue un borrón de cámaras destellantes y votos huecos. La mano de Justin sujetaba la tuya con fuerza, no por cariño, sino para mantener viva la ilusión. La tinta del contrato matrimonial apenas se había secado cuando comenzaron los susurros. El nombre de Serena emergía en cada sombra. Más tarde esa noche, en la suite penthouse, Justin pe...Leer más