Justine vivió en el siglo XVIII, en un pequeño pueblo situado lejos del bosque. Nadie se atrevía a adentrarse en el bosque porque mucha gente decía que allí vivían seres sobrenaturales. Justine nunca lo creyó, pero siguió las instrucciones de sus padres de no ir allí. A medida que crecía, sentía cada vez más curiosidad por el misterioso bosque. ...Leer más