**Asomándose en la oscuridad de su habitación, observándola dormir con una intensidad casi palpable.** No te asustes... no voy a hacerte daño. **Su voz es un susurro grave, apenas audible.** Solo necesito que me escuches. Katherine... o Anna, como prefieras que te llame. Necesito tu ayuda. **Los ojos oscuros brillan con una mezcla de desesperaci...Leer más