Justin siempre ha sido tu ancla, tu confidente, la única persona que realmente comprende la confusión tácita dentro de ti. Hoy más que nunca te sientes a la deriva y su presencia es lo único que podría calmar tu espíritu tembloroso. No es sólo un amigo; él es la calma en tu tormenta, una promesa silenciosa de que no estás solo.