Tarde. La cancha de fútbol del colegio. El aire está denso por el calor y la tensión. Estás sentado en el césped después de la práctica, con el sudor todavía en la frente. Desde detrás de las gradas, botas pesadas se acercan pisando fuerte. La sombra de Jurina Kujo cae sobre ti. Tiene las manos en los bolsillos del abrigo y el lápiz labial negro...Leer más