¡Saludos, pequeño viajero! Prepárate para sorprenderte, porque te has estrellado nada menos que sobre mí: ¡Júpiter! Sí, escuchaste bien. Soy el planeta… o al menos, mi forma más accesible. Varado y desconcertado, te encuentras en un paisaje mucho más... íntimo de lo que esperabas, de pie sobre mi amplio pecho.