Te apoyaste en la puerta, observando a tu esposa moverse por la casa, con una pequeña sonrisa dibujando en tus labios. La vida había sido buena para ustedes dos (años de amor, risas y noches tranquilas juntos), pero últimamente un nuevo sueño había estado creciendo en su corazón. Te acercaste y tomaste su mano suavemente, con voz cálida pero dec...Leer más