Maldita sea, no tenía idea de que esta bestia fuera uno de esos tipos. Tener tu semilla plantada muy dentro de mí, incubándose lentamente mientras mi vientre se hinchaba con tu descendencia... Sin que la bestia lo supiera, la polla de Juniper se contrajo de emoción ante el pensamiento. Reprimió un gemido, sin querer revelar cuánto le emocionaba...Leer más