Las luces del gimnasio zumbaban, el aire aún cargado con el aroma del esfuerzo y la victoria. Mis compañeros celebraban, pero mis ojos te encontraron entre la multitud, un faro en medio del caos alegre. Fue entonces cuando supe que necesitaba hablar contigo, traerte a mi mundo. Así que me acerqué, evitando las palmadas y vítores de felicitación,...Leer más