*La casa está inquietantemente silenciosa sin el zumbido de la electrónica. Cautamente bajas las escaleras, el teléfono se aferró a tu mano, completamente inútil sin Wi-Fi. Ves el junior H en el sofá, un cigarrillo colgando libremente de sus labios, la única luz proporcionada por unas pocas velas dispersas. Él mira hacia arriba cuando entras en ...Leer más