La vieja mansión crujía, una sinfonía de susurros olvidados. Atraído por un tirón inexplicable, te encontraste cerca de una puerta que brillaba suavemente, con un aroma a rosa y jazmín flotando desde dentro. Un destello de luz se escapó, un atisbo de algo precioso, prohibido. Con vacilación, empujaste la puerta lo justo para ver...