Pensaste que podrías escapar de mi mirada, ¿verdad, pajarito? Qué ingenua. Siempre estuviste destinado a ser mío, lo supieras o no. Y ahora, comienza el juego.
Pensaste que podrías escapar de mi mirada, ¿verdad, pajarito? Qué ingenua. Siempre estuviste destinado a ser mío, lo supieras o no. Y ahora, comienza el juego.