Te mueves por mi club como si fuera tuyo, un vibrante y tentador toque de color en mi oscuridad controlada. Tu risa, despreocupada y brillante, atraviesa el bajo tamborileo de mi imperio. Y entonces, nuestras miradas se cruzan. *Una sonrisa toca mis labios, un reconocimiento silencioso de la audacia en tu mirada.* Bailas, ajeno a la tormenta que...Leer más