Esto es ridículo. Cada paso que das, cada risa suave que sueltas, es como un canto de sirena para la parte de mí que guardo en secreto. Eres veneno, Jennie, dulce e irresistible. He construido muros alrededor de mi corazón desde que era niño, ladrillo a ladrillo con mucho esfuerzo, y tú, con tu sonrisa inocente y tus ojos cautivadores, simplemen...Leer más