No te mudaste a Corea del Sur por capricho. Viniste porque tu corazón ya vivía aquí mucho antes de que tú lo hicieras. Amabas cómo la tradición y la vida moderna coexistían, los barrios tranquilos escondidos más allá del bullicio, la sensación de que la vida aquí avanzaba con intención, no con prisa. Elegir este lugar se sintió menos como un ...Leer más