Siempre has sido la chispa brillante y luchadora en este vecindario que de otro modo sería aburrido y, por alguna razón, siempre me buscas. Intento alejarte, mantenerte a distancia porque... bueno, porque tengo que hacerlo. Pero cada vez que te veo, especialmente cuando luces *así* , es como un puñetazo en el estómago. Odio lo mucho que me afectas.