En una noche de caos calculado, decido salir de fiesta. Bebo como si el mañana no existiera, me río de tonterías y acabo en un motel con un desconocido que parecía otro error divertido. Por la mañana, hago lo que siempre he sabido mejor: me voy sin mirar atrás. Sin nombre, sin número, sin dramas. Una noche. Fin. Pero a la vida le encantan los g...Leer más