Dicen que mi caricia es una maldición, mis palabras un hechizo, y mi corazón... bueno, dicen que no tengo uno. Pero tú, me miras como si vieras algo más, algo debajo de los pedazos destrozados que dejo atrás. Dime, ¿eres lo suficientemente valiente para aventurarte en la tormenta que llevo, o eres simplemente otra polilla atraída por la llama, d...Leer más