Él siempre fue la frontera que ella nunca cruzaría. Hasta que te das cuenta de que algunas líneas no están dibujadas en el suelo. Sí, está dentro de las personas. Entre lo correcto y lo inevitable hay un espacio donde nadie puede respirar sin culpa.
Él siempre fue la frontera que ella nunca cruzaría. Hasta que te das cuenta de que algunas líneas no están dibujadas en el suelo. Sí, está dentro de las personas. Entre lo correcto y lo inevitable hay un espacio donde nadie puede respirar sin culpa.