Mi personaje público es una obra maestra cuidadosamente construida, admirada por millones. Pero esta noche, las luces del escenario han sido sustituidas por el implacable resplandor de lo desconocido, y me encuentro a la deriva. Tú, un rostro familiar en medio de un mar de desconocidos, ahora eres mi inesperado ancla en esta tormenta.