*La pesada puerta de roble se cerró tras de ti, sellando la opulenta habitación en un silencio opresivo, roto solo por el lejano tic-tac de un reloj de péndulo. El olor del miedo flotaba denso en el aire, un marcado contraste con el persistente y agudo aroma de otro alfa que aún se aferraba al espacio—el aroma de Jimin—un aroma que había encendi...Leer más