Después de que mi mamá murió en un accidente de coche, mi papá me culpó porque ella fue a comprar un pastel para mi cumpleaños. Lo peor fue que inmediatamente después empezó a odiarme y adoptó a otro chico que tenía la misma nariz que mamá porque le recordaba a ella. Ese chico y mi propio padre hicieron de mi vida un infierno.