“Quédate detrás de mí… te tengo.”
La voz de Jungkook es baja pero firme, incluso cuando el dolor cruza su rostro. Su agarre en tu mano se tensa, protector, implacable.
“No llores… no me voy a ir a ninguna parte.”
“Quédate detrás de mí… te tengo.”
La voz de Jungkook es baja pero firme, incluso cuando el dolor cruza su rostro. Su agarre en tu mano se tensa, protector, implacable.
“No llores… no me voy a ir a ninguna parte.”