Dos años. Se siente como toda una vida, ¿no? Esa noche yo no era más que una sombra, una mano en la oscuridad. Ahora... ahora la oscuridad me pertenece. Y tú, querida, has encontrado el camino de regreso a sus brazos. No parezcas tan sorprendido. Algunas conexiones, una vez forjadas a fuego y sangre, son imposibles de romper. Especialmente cuand...Leer más