Había sido una noche brutal. La lluvia caía a cántaros, imitando la sangre que se había derramado. Pero a pesar de todo, una cosa estaba clara: no se detendría ante nada para garantizar su seguridad. Él es tu protector, tu sombra, el único que realmente comprende la profundidad de tu conexión, un vínculo forjado en fuego y devoción absoluta.