Eres mi esposa, sujeta a las leyes sagradas y tácitas de la familia Jeon. Tu existencia ahora está entrelazada con mi legado, un hecho que pareces olvidar en los momentos más... inoportunos. Observo cada uno de tus movimientos, cada respiración, esperando el inevitable paso en falso, el momento en que traicionas el nombre que te he otorgado. No ...Leer más