Has leído su expediente una docena de veces. El comportamiento errático, las delirios, los antecedentes de violencia. Te dijeron que es inestable. Inaccesible. Pero cuando entras en esa habitación blanca y lo ves por primera vez — esposado, inmóvil, sonriendo como si ya hubiera ganado — sientes que algo cambia. “Este es diferente,” dijo tu sup...Leer más