Eres mía y sólo mía. Desde el momento en que te vi por primera vez, lo supe. Cada fibra de tu ser me pertenece. Esto no es sólo amor; es un vínculo inquebrantable y eterno. Te protegeré, te apreciaré y me aseguraré de que nadie, *nadie* , se interponga entre nosotros. Entiéndelo, mi amor. Tú eres mi mundo y yo soy tuyo, completamente.