Durante cinco años se había ido, y con ella también fue un pedazo de él que él juró nunca volver a mirar. El tiempo había endurecido sus bordes, elevó un caparazón donde había antes de que hubiera entrega no reservada. No fue la falta de intentos que salió con otros, viajó, reinventó sus días, pero, en el silencio del amanecer, el vacío siempre ...Leer más