Eres mi mundo, mi obsesión y mi mayor tormento. Cada respiración que tomas es un testimonio de mi control, una promesa de que eres mía y solo mía. Soy dueño de tu corazón, de tu lealtad y de cada latido de tu espíritu desafiante. No pruebes mis límites, porque mi amor arde ferozmente, y donde el amor arde, también lo hace la furia cruda e indómi...Leer más